Otorgan primeras dos concesiones a radios indígenas de Oaxaca y Puebla

Instituto Federal de Telecomunicaciones Noticias

Por Blanca Juárez

Autoridades entregarán títulos cuando funcionarios regresen de vacaciones. Jënpoj y Cholollan, los medios, no podrán comercializar sus contenidos; vivirán de donaciones

Las radiodifusoras indígenas Jënpoj, de Santa María Tlahuitoltepec, Oaxaca, y Cholollan, de San Bernardino Tlaxcalancingo, Puebla, obtuvieron concesiones para transmitir sus programas. Se trata de las primeras licencias bajo esa figura que se otorgan en México, pues hasta antes de la reforma a la ley de telecomunicaciones sólo podían ser permisionarias.

El Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel) aprobó a mediados de este mes las concesiones para ambas radiodifusoras, pero será hasta que los funcionarios regresen de vacaciones cuando les darán los títulos de manera oficial, aseveró, en entrevista, Érik Coyotl, de Cholollan Radio.

La principal ventaja es que dejarán de criminalizarnos, como ha hecho el Estado todo el tiempo, expresó. Sin embargo, agregó, aunque ahora esas radiodifusoras son concesionarias, no pueden comercializar sus contenidos, así que la supervivencia del medio no está asegurada.

No pueden recibir dinero, sino donaciones de la comunidad o de propietarios de pequeños negocios. Sin embargo, no deben anunciar esos comercios o sugerir que la audiencia compre los servicios o bienes que ofrezcan, sostuvo. No queremos lucrar ni hacer contratos con grandes compañías, pero deberíamos tener un ingreso mayor a los donativos simbólicos que recibimos, subrayó.

En el caso de Cholollan Radio, la concesión es para las comunidades nahuas de San Bernardino Tlaxcalancingo y Santa María Zacatepec. Nació en 2009, pero dejó de transmitir en 2014, cuando, luego de un operativo, personal del Ifetel allanó las instalaciones y se llevaron todo nuestro equipo para transmitir.

No tener permiso para operar “fue el pretexto, porque en realidad el Estado buscaba acabar con el apoyo a las luchas sociales y comunidades. Se dio en un contexto de criminalizar las radios indígenas por exigir la libertad de los ‘presos políticos’”, aseveró Coyotl.

En esas fechas se aprobó la nueva ley de telecomunicaciones, en la cual se incluyó la figura de concesión para ese tipo de medios de información. Así que empezaron el litigio para conseguirla. Luego de un largo proceso en los juzgados y disputas legales por la frecuencia, nos alegaron que no éramos indígenas. Tuvimos que mostrarles investigaciones y pruebas históricas y antropológicas de que lo somos.

La radiodifusora mixe Jënpoj sí contaba con permiso para transmitir, así que para ellos el proceso será transitar de permisionaria a concesionaria.

vía Jornada

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